Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Por Juan Antonio Sánchez
Domingo, 21 de mayo de 2017

Las papeleras del Parlamento rebosan sudokus imposibles

Guardar en Mis Noticias.

En busca de un cambio político estamos y parece que sin embargo, todo se centra -escribe JUAN ANTONIO SÁNCHEZ - en la corrupción malsana del partido en el Gobierno (...).

 

   En busca de un cambio político estamos y parece que sin embargo, todo se [Img #49355]centra en la corrupción malsana del partido en el Gobierno, sin atreverse a dar programas auténticos de resurgir laboral y manifiestamente apoltronados en un ideal que ahora al menos, no parece consecuente. La ofensiva contra el PSOE se mastica en el ambiente, es un quebranto a los intereses sociales practicar la batalla feroz contra quién se le presenta como único contrincante hacia la oposición exclusiva en lugar de dar por sentado que sin la ayuda del socialismo la izquierda de este país no tendrá nada que hacer en política. Si realmente creemos en una izquierda posicionada en el gobierno nada más alejado de ello que la situación actual de los partidos en la oposición, ni en sus mejores sueños serán capaces de visualizar un momento más propicio para confluir fuerzas, coaligar objetivos y dinamizar al máximo los escaños conseguidos, en busca del deterioro de un Partido Popular anegado en la miseria de sus representantes, confundidos en una red de intereses personales con los que robar a la ciudadanía el peculio que necesita para salvaguardar la dignidad de sus hogares.

 

 

   Más le valdría al líder de la formación Podemos ser más comedido con sus instrucciones a los compañeros y compañeras de su partido, en lugar de achacar a una ligera curación en su trayectoria La causa de unas declaraciones un poco más precavidas e interesantes llevada a las ondas por gente afín a su liderazgo, él ve como amenaza a sus intereses y por ello en la libertad de su liderazgo se permite coger y dejar en la cuneta a quién le intente dar consejos de político experto en las lides parlamentarias. Vetar a quién te puede hacer falta es caer en el narcisismo especulativo y no  atender las demandas de los que pusieron en él su confianza.

 

 

    Si en verdad la radicalización nos envuelve en todo el continente, es significativo que en Alemania sea frenada por iniciativa popular; porque un país al frente de la economía europea no puede estar demasiado equivocado o confundido cuando su política sigue reuniendo a la mayor parte de su sociedad. No debemos volvernos locos ante la aparición en el país vecino de una izquierda inconfundible varada en el tiempo, haciéndole llegar el apoyo de una formación recién posicionada en la representación de muchos ciudadanos y ciudadanas de nuestro país que la votaron sin saber realmente en qué juego pretendía involucrarles. Las cosas claras, como el agua, pero con cuidado que algunas veces se emponzoña bajo los manejos de los usureros, según hemos podido ver en la mafia del Canal de Isabel II.

 

 

    El programa electoral que en su día malgastaron por no conferir atención a la posibilidad de bajar del pedestal al PP, no es óbice para construir una nueva estrategia transparente a la mayoría de adeptos a la causa de la izquierda y no opaca en sus movimientos como ha ocurrido hasta ahora por mucho que las redes sociales hayan sido la herramienta preferida de los más aventajados y aventajadas.

 

 

    Se olvida un tramo importante de la sociedad, los jubilados sin manejo en las nuevas tecnologías, los más jóvenes con un poder de entusiasmo irresponsable o los que desconfían de su adicción; no se puede decir todo lo que se piensa de una manera ética o diplomática sin ofender al contrario aunque la libertad de las redes así parece aceptar de forma continuada. Para facilitar el conocimiento y su utilización, así cómo acceder a los canales de información y comunicación es necesario tiempo o una base en la que sustentar el aprendizaje; de ello se deberían dar cuenta todos los que por el hecho de que las tecnologías avanzan a ritmos acelerados hay gente a la que le cuesta más concentrar conocimientos a pesar de contar con el factor edad o tiempo.

 

 

    Porque no son los jóvenes de ahora lo suficientemente coherentes con las necesidades de un futuro ya inmediato, la dudosa afirmación de las nuevas formaciones en alentar a las masas más desvalidas de la sociedad española no es mediar tan sólo con los jóvenes, estos parecen no tener aún muy claras las ventajas de una decisión valorable en plenitud, una vida política que puede llegar a cansarles y les aleja de la lucha en las calles pidiendo sus derechos es buena muestra de que algo está fallando en la manera de hacer las cosas por parte de la oposición al PP. Los sindicatos se enfrentan a un grave problema, la poca credibilidad que le han dado a la sociedad española cuando esta les pedía a gritos fórmulas para solucionar sus problemas laborales; ahora quieren recuperarlo mediante amenazas al Gobierno y la Patronal con movilizaciones generalizadas y eso está bien, a pesar de haber comenzado tarde es el derecho del trabajador y del ciudadano pero, falta algo importante, el propio dilema en cuestión antes de salir airosos de la problemática del mercado laboral, está en confluir dos maneras diferentes de hacer política en nuestro país, una derecha deslegitimada por la corrupción y una izquierda que debe dejar de crear desconfianza ciudadana y colaborar en el cambio político requerido por la inmensa mayoría.

 

 

    Las conclusiones que en la actualidad podemos considerar disponibles muestran la pesadumbre social existente, los condicionamientos a los que se ve sometida desde hace más de una década la sitúan en una de las más conformistas del continente; más permisiva y desconfiada se refleja notablemente la sensación de no querer ver la paz social en peligro por las movilizaciones necesarias para un  cambio en nuestro país que nos devuelva un Bienestar Social del que fuimos despojados y una dignidad con serias amenazas de acabar con la paciencia ciudadana.

La población española envejece, los nacimientos se colocan por debajo de las defunciones y los inmigrantes se han marchado de nuestro país por la falta de recursos laborales y los obstáculos derivados de La crisis; y a pesar de todo el Gobierno nos sigue bombardeando con constantes alusiones a que la integración laboral de los desempleados es cada día mayor. Los jóvenes no pueden emanciparse y mantienen una relación sentimental desequilibrada e inconstante ante la poca accesibilidad a la vivienda dado el índice de paro juvenil que sufre España.

 

 

    Y es que no se les ha ocurrido a nuestros representantes políticos crear un plan de acción contra el absentismo de ideas entre sus filas, incapaces de confeccionar programas concluyentes con los que atacar de pleno el grave problema del empleo en nuestro país. No es suficiente, por no decir que es del todo ineficaz, crear empleo marginal, con sueldos indignos u horarios malintencionados; la realidad es que el empleo que se crea es una causa inexplicable fabricada por un Gobierno ineficaz al que le gustan los números que salen en las estadísticas sin marcar una pauta definida en los salarios que se cobran. Se lidera cara a la galería internacional, basamos parte de nuestro PIB en el turismo y nuestros desempleados y desempleadas se embarcan en una dinámica de inacción política ofensiva a sus intereses. Pagar los recibos básicos del hogar se convierte en un gesto heroico, proteger a nuestras familias de la exclusión social en una tarea ardua y complicada ante la carencia de recursos y no pagar la hipoteca conlleva subir el último peldaño de una escalera de desagravios que ahogan la esperanza por la falta de argumentos con los que combatir tamaña injusticia.

 

 

 

 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress