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Miércoles, 18 de abril de 2012
"Otro Girón se ha hecho realidad en la VI Cumbre de las Américas"

A partir de ahora, aún más libres

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La historia, caprichosa e inexorable, suma cada año nuevos hitos en la memoria de nuestras sociedades. En su aleccionador devenir reivindica razón y dignidad, y como acaba de ocurrir en este nuevo abril de victorias, nos confirma que la ambición y la irracionalidad jamás podrán detener la marcha de los pueblos hacia su independencia.

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     Hace ya 51 años, en la madrugada del 17 de abril de 1961, una fuerza mercenaria, entrenada y financiada por el gobierno de Estados Unidos invadió a Cuba. La Revolución era aun joven, pero el pueblo bajo la conducción de su Comandante en Jefe, Fidel Castro, propinó al Imperio, supuestamente invencible, su primera y más humillante derrota en América Latina. Desde ese momento "todos los pueblos de América fueron un poco más libres", como sentenció el propio Fidel.



     El triunfo del proceso revolucionario cubano, en 1959, y la victoria de Playa Girón, apenas dos años después, fueron acicates a la rebeldía ancestral de nuestros pueblos, incubada por el fuego del heroísmo de los luchadores primigenios como Cuauhtémoc, Tupac Amaru y Tupac Catari,  y luego sedimentada por la sangre de los próceres independentistas, cuyo pensamiento y coraje sintetizaron Simón Bolívar  y José Martí para otorgar la fuerza definitiva al ideal de soberanía.



    De esa fragua surgieron los líderes contemporáneos, cabezas de los procesos que hoy van consolidando la unidad de Nuestra América. El triunfo de la Revolución Bolivariana de Venezuela y la victoria frente al golpe fascista organizado desde Washington para derrocar al presidente Hugo Chávez, coincidentemente en abril, pero del año 2002, confirman como la historia no transita en balde ni continúa su forja sobre la desmemoria colectiva.  



    Ejemplos de este proceso irreversible de emancipación de los poderes tradicionales han estado presentes también en Bolivia y Ecuador, donde las fuerzas populares junto a sus líderes han sabido hacerse justicia y han defendido lo conquistado, pese a la injerencia del Norte para revertir el avance de los procesos populares.



     El sentimiento de unidad latinoamericana y caribeña frente al tradicional panamericanismo encabezado por Estados Unidos se ha ido materializando en la forja de alianzas y comunidades de naciones surgidas al margen de aspiraciones ajenas que sustentaron en su tiempo mecanismos neocoloniales como la Alianza para el Progreso y la Asociación de Libre Comercio para las Américas (ALCA), devenidas respectivos fracasos, en la misma medida que la oposición mayoritaria de nuestras naciones les fue cerrando el paso.



      El nacimiento de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), junto a otras alternativas unitarias, demuestran la conciencia de unirse frente a los dictados de Norteamérica, más allá de cualquier diferencia política.



      Ahora estamos ante un nuevo abril de derrota imperialista. La VI Cumbre de las Américas, concluida ayer sin una declaración final, debido a la exclusión de Cuba, que fue condenada por 32 de las 34 naciones del hemisferio, con las únicas oposiciones de Estados Unidos y Canadá, que también se enfrentaron a Latinoamérica y el Caribe en relación al tema de las soberanía argentina sobre las Islas Malvinas,  marginado de la agenda de la esta cita sujeta a los dictados Washington.



       Otro Girón se ha hecho así realidad y aun cuando no se refrende en documento alguno, la decisión de que no habrá más cumbres de las Américas, al menos en el sentido de las actuales, está en el ánimo de quienes verdaderamente representan los legítimos intereses de una región donde ya no es posible dictar mandatos a sus gobernantes.



     La no asistencia de tres presidentes, Rafael Correa, Hugo Chávez  y Daniel Ortega, por distintas causas,  y el retiro de la reunión antes que concluyera de Cristina Fernández y Evo Morales son reveladoras. Después de este fallido foro hegemónico nuestros pueblos de América serán más libres aún.



(*) Orlando Ruiz Ruiz, periodista y escritor, es jefe de la Sección Internacional del periódico Trabajadores y colaborador de Canarias Semanal.com.

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