Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Lunes, 27 de marzo de 2017
Anatomía de una nueva ilusión

Pedro Sánchez acosado por la "Panzer Division": ¿Una alternativa reformista?

Guardar en Mis Noticias.

 

- Pinche AQUÍ para leer otros artículos de Manuel Medina

 

 Por MANUEL MEDINA / CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

       Vivimos tiempos en los que a mucha gente se le hace difícil  interpretar la "pecata minuta" de los acontecimientos políticos cotidianos. Ya son pocos los que tienen al alcance de la mano una brújula que les permita orientarse acerca del “quién es quién" o "qué es qué" en el acontecer de cada día. La culpa no es de ellos, sino de los partidos, organizaciones y sindicatos que prefirieron darle prioridad al mercadeo electoral  en sustitución de las  duras – pero también imprescindibles -  tareas de la lucha y concienciación popular.   Esta desorientación hace que el peligro de que detrás de cada esquina puedan sorprendernos ofertándonos  gato por liebre, se multiplique exponencialmente.

 

 

 

SUSANA, LA "CANDIDATA OFICIAL"

 

 

       Este domingo 26 de marzo se presentó en sociedad, en Madrid, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, como candidata "primaria" a la Secretaría General del Partido de los socialdemócratas españoles. Al jubiloso evento de presentación acudieron tres joyas de la Corona de la ex dirigencia del PSOE: los tres ex Secretarios Generales del partido históricamente más destacados: Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Pérez Rubalcaba.  Para reforzar  esta  línea de vanguardia estuvieron presentes  también dos  voraces lobos de las Vicesecretarías de Organización, Alfonso Guerra y José Blanco. Y para blindar aún más a la que podríamos denominar ya como la "candidata oficial”, participaron en el acto otros dos buques insignias del partido, los ex titulares del Ministerios de  Defensa pro otánicos, José Bono y Carmen Chacón. Una representación como puede observarse  poderosa, y con la  capacidad de fuego ofensivo de una panzer división.

 

 

 

        Atendiendo al componente ideológico de las figuras que la arroparon, podríamos sentirnos inclinados a inferir que Susana Díaz representa a todo aquello que ha sido el PSOE desde 1975 hasta nuestros días. Es decir, a un partido social-liberal y un aguerrido defensor del sistema monárquico impuesto por  Franco.  Por mera contraposición, se podría colegir que a su adversario, Pedro Sánchez, habría que situarlo en las antípodas políticas de lo que defiende Susana Díaz, encarnando la representación genuina de los valores "progresistas" en el seno del PSOE.

 

 

      Sin embargo, los hechos y las trayectorias demuestran  que las cosas no son  como aparentan. Es evidente que, en efecto, la demostración de fuerza celebrada el pasado domingo en Madrid por parte de la flamante candidata Susana Díaz es una escenificación manifiesta  de todo lo que representa el viejo aparato del PSOE que,  con uñas y dientes,  se apresta a defender as prebendas, los privilegios y los cargos burocráticos conquistados laboriosamente  en la máquina institucional del Estado a lo largo de  decenios .  La automática solidaridad de del  aparato orgánico con Susana Díaz  no solo trata de defender  lo más añejo del régimen del 78 , sino también intenta salvar, de paso, el futuro vital y profesional de sus componentes. Para constatarlo  bastaba con comprobar las identidades de quienes se encontraban en el acto dominical. Allí afluyeron nada menos que casi dos generaciones de viejos y jóvenes burócratas agradecidos al sistema.  

 

 

 

 

PEDRO SÁNCHEZ ¿UNA ALTERNATIVA AL SOCIAL REFORMISMO?

 

 

      Pero, ¿significa eso que la candidatura del defenestrado Pedro Sánchez representa desde el punto de vista ideológico, todo lo contrario a la de Díaz? La cuestión es que ni la trayectoria del primero, ni su práctica, ni sus  pronunciamientos políticos  permiten afirmar que Sánchez encarne algo esencialmente distinto a lo que representa Susana Díaz. Son, en realidad, dos caras de una misma moneda. La unica variante es que Sánchez trata de sumar a su candidatura  a un electorado  que ve con escepticismo  la posiblidad de que el PSOE pueda  constituir, tal y como se encuentra,  una "alternativa" viable. Este  no es un fenómeno específicamente español. En la mayoría de los países en los que la socialdemocracia fue vista  como una opción posible  al capitalista,  se está produciendo  un fenómeno muy similar.

  

 

      

 

        El antiguo voto socialdemócrata está dando un giro de 180° hacia las ofertas electorales de extrema derecha que, demagógicamente, manipulan el sentimiento popular con propuestas supuestamente "reformistas". En otras, como en España, la frustración popular se ha reorientado hacia partidos y agrupaciones que esgrimiendo determinadas reivindicaciones sociales, y rompiendo con el discurso tradicional del  establishmen, son incapaces de plantearse como objetivo la ardua tarea de luchar y organizar a la sociedad para  acabar con el sistema económico vigente, causante en última instancia de todas sus penurias y desgracias.

 

 

 

 

       El drama o la suerte de Pedro Sánchez consiste en que su tentativa para tratar de construir un nuevo "look” para la opción reformista ya tiene fuertes competidores disputándole el terreno. Como suele suceder con los movedizos espacios electorales, si Sánchez lograra vencer la resistencia de la “Panzer division” que  le combate en el seno de su propio partido, podria contar con la posibilidad de recuperar a parte de los sectores desengañados de la antigua feligresía de su organización. Todo dependerá, en buena parte, del papel que desempeñen los medios de comunicación en manos del gran capital y del grado de degradación progresiva que experimenta su opción gemela.

 

 

       En cualquier caso, ni con Sánchez ni con Iglesias, las clases sociales hegemónicas españolas  tienen motivos de preocupación. En realidad,  ambos no ofrecen mas que humo.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
6 Comentarios
Fecha: Martes, 11 de abril de 2017 a las 14:32
Jesús Díaz Formoso
Desconfiar del Poder, no obstante, es una necesidad; y una virtud. Ya llegará el momento de mostrarnos suspicaces con Pedro, si gana la Secretaría General. Será entonces cuando debamos afiliarnos para estar allí, para apoyar su oferta de participación. Estar allí para Participar; no hay mejor antídoto contra la desconfianza.
Fecha: Martes, 11 de abril de 2017 a las 14:31
Jesús Día Formoso
Si, -atendiendo a las primeras líneas de la Metafísica de las Costumbres (Immanuel Kant)-, “Deseo es la facultad de ser causa de los objetos de nuestras representaciones por medio de estas representaciones mismas. La facultad que posee un ser de obrar según sus representaciones se llama vida”, entonces lo que procede es desear. No es tan patológico el deseo para Kant. Más parecen estas primeras palabras de la Metafísica kantiana, de Espinoza, para quien el Deseo es la esencia de la naturaleza humana.
Deseemos, pues, pero, hablando de política, preguntémonos: ¿qué deseamos la inmensa mayoría de nosotros? ¿Qué Deseos nos son más comunes? El 15M, con independencia de su consideración, nos ha enseñado el Deseo: DESEAMOS PARTICIPAR. Participar en la formación de la voluntad del Estado. Ser parte de esa decisión. Actuar, no solo padecer.
¿Cómo no escuchar con atención la única oferta electoral que nos llama, precisamente a participar? Cómo no escuchar a Pedro Sánchez? ¿Cómo no ilusionarse con su discurso (aún con el actual, dirigido a los militantes)? Pero la ilusión viene de gentes descreídas, desconfiadas de las promesas de los políticos.
Fecha: Domingo, 2 de abril de 2017 a las 13:08
Elkano
El declive del PSOE comenzó con la llegada a la Secretaría General del hombre de la chaqueta de pana, vendedor de humo nato y fulero andaluz donde los haya. Con el paso del tiempo ha mostrado su verdadera catadura. La de un vividor sin escrúpulos.
Fecha: Jueves, 30 de marzo de 2017 a las 00:26
Redstar
Estoy de acuerdo con el artículo.
Un hipotético acuerdo Iglesias-Sánchez es la única y la última carta que le queda a la social-memocracia.
La pregunta es:
¿Merece la pena apoyar ese ultimo intento?
Creo que la respuesta es "no" pero yo tampoco les negaría esa última oportunidad.

I agree with the article.
A hypothetical agreement Iglesias-Sanchez is the only and the last card that social-dumbcracy has.
The question is:
Is it worthwhile supporting this last attempt?
I think the answer is "no" but I wouldn't deny this last chance to them.
Fecha: Martes, 28 de marzo de 2017 a las 11:24
Tobal
Pensar que esta socialdemocracia que se sienta en consejos de administración de grandes empresas, que está financiada y controlada por los grandes grupos del capital, que pacta puntos vitales para el conjunto de la ciudadanía con la derecha más rancia y conservadora es, cuanto menos, una forma de anestesiarse bastante suicida. Pedro Sánchez fue, a mi parecer, un títere del ala felipista del partido que, en un momento dado vio como de podrido estaba la estructura jerárquica del PSOE y decidió retirarse antes de convertirse en una caricatura de esta izquierda falta de socialismo y, por ende, de sentimiento obrero, Es verdad, Pedro ha tirado de orgullo (es lo que le queda) para enfrentarse tanto a la gestora como a aquellos que lo ningunearon. Pero llega tarde, llega sin más apoyo que la militancia socialista que se ha quitado la venda de los ojos y ha comenzado a ver las verdaderas cartas con las que juega sus "líderes socialistas" y, sobre todo, llega defenestrado y practicamente moribundo. Quizas este fantasma sea un duro escollo para Susana Díaz, quiza el miedo a este Pedro reconvertido en salvador del partido haya hecho que los pesos pesados se reunan en torno a ella.
Fecha: Lunes, 27 de marzo de 2017 a las 14:57
juancho
No hay duda que para mejorar la vida de la mayoría de las gentes deben desaparecer las fascistocracias disfrazadas con diversas caretas según convenga en cada territorio o país, los servicios fundamentales para los ciudadanos deben pasar al control del Estado ya que la gestión privada sólo busca la rentabilidad, nunca el servicio a la comunidad. La podredumbre del sistema hace que este no pueda ser reformado, sólo parcheado y sus dirigentes debieran saber que eso provocará una explosión de las masas que será más radical cuanto más tarde en llegar.

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress