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Lunes, 30 de enero de 2017
Los apoyos que revelan el carácter de clase de la Guerra Civil

¿DE DÓNDE SALIERON LOS FONDOS PARA FINANCIAR LA SUBLEVACIÓN GOLPISTA DE 1936 CONTRA LA II REPÚBLICA?

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Hace algún tiempo, el periodista Alejandro Torrús escribía un extenso e interesante artículo titulado "¿Quién puso el dinero para el golpe del 18 de julio y la Guerra Civil?" El trabajo en cuestión hacía referencia a las fuentes de financiación que hicieron posible el Golpe militar de 1936 en España y la posterior contienda que acabó con la II República (...).

 

 

        Hace  algún tiempo, el periodista  Alejandro Torrús escribía un extenso e interesante artículo titulado  "¿Quién puso el dinero para el golpe del 18 de julio y la Guerra Civil?".

     

 

        El trabajo en cuestión hacía referencia a las fuentes de financiación que hicieron posible el Golpe militar de 1936 en España y la posterior Guerra Civil que acabó con la II República. A través de este trabajo circulan personajes históricos, una buena parte de ellos desconocidos por las  generaciones más jóvenes.

 

 

        Dada su extensión, nos pareció importante facilitar a los electores de Canarias Semanal la lectura del mismo  convirtiendo su contenido en una entrevista . Esperamos con ello contribuir al conocimiento de los orígenes de la financiación que hizo posible el estallido de una de las guerras civiles más cruentas de la historia Europa.

 

 

   

¿Que financieros fueron los que más aportaron a la financiación del golpe militar?

 

 

      Sin duda fue el banquero   banquero y contrabandista Juan March el que más  aportó a la financiación del golpe militar. Su  familia sigue disponiendo de una amplia fortuna en la España de hoy. Él era el hombre más rico e influyente de la España de 1936. Y no tuvo ningún reparo en financiar todo tipo de acciones para socavar la República. Primero, alentando la  conspiración . Después, facilitando medios para que la rebelión fuera una realidad en 1936. Y,  posteriormente, siendo generoso con su dinero especialmente en los primeros momentos a la hora de financiar la compra de todo tipo de material de guerra.


 

 

¿Es cuantificable su aportación económica al golpe militar?

 


         Resulta imposible cuantificar cuánto dinero puso March a disposición de los militares sublevados. Las cifras de historiadores y periodistas han oscilado entre los mil millones de pesetas y los 15 millones de libras esterlinas más la financiación de buena parte de la intervención italiana en Mallorca. De cualquier modo, sí está claro que ya March en los primeros días del golpe de Estado puso a disposición del general Mola 600 millones de pesetas de la época a través de una cartera de Valores. Así, también pagó el alquiler del avión inglés que llevó a Franco de Canarias a Marruecos y en avalar cuantos créditos fueran necesarios para la causa franquista, no sin antes establecer unos intereses beneficiosos para él y sus socios.

 

 

      La cuestión es que March también se ocupó de dar solución a una cuestión de tanta importancia para un conflicto militar como el suministro y financiación del petróleo que utilizó el llamado “Gobierno de Burgos”. Juan March ofreció las garantías suficientes a la empresa norteamericana Texaco para financiar los primeros envíos de petróleo a los sublevados, que dejaron de suministrar petróleo a la República, a pesar de los acuerdos firmados con ésta. “No está documentado pero parece también claro que España recibió petróleo de Portugal siendo también March el financiador de esas compras”, dice Sánchez Asiaín


 

 

      Pero los capitales de Juan March no sólo sirvieron para financiar el golpe, sino también para sufragar las escuálidas arcas de Falange. El propio José Antonio Primo Rivera había afirmado en 1934 que “uno de los primeros actos del Gobierno de la Falange será colgar al multimillonario contrabandista Juan March”. Sin embargo, 1936 el dinero de March ya fluía en las arcas "revolucionarias" de los falangistas, primero a disgusto de José Antonio y después con su aprobación.

 

 

 


¿Sólo Juan March prestó apoyo financiero a los golpistas en 1936

 

 

      No. La ayuda de Portugal a la sublevación fue realmente importante y generosa. Aunque dada la limitación de recursos que Portugal disponía, esa ayuda fue, en su volumen y regularidad, muy inferior a la ayuda prestada por italianos y alemanes”. La importancia de la ayuda de Portugal fue que se produjo en los primeros días del golpe cuando los sublevados estaban en una situación de inferioridad.

 

     El país luso se convirtió, de hecho, en el receptor formal de armas por cuenta de Franco. El país pasó de prácticamente no existir en la lista de receptores de armas a ocupar el tercer lugar mundial en la lista de clientes de la industria bélica de la Alemania nazi y la primera europea.

 

 

 

    ¿En qué consistió el apoyo de la Alemania nazi al movimiento militar encabezado por Franco?

 

 


      El proceso oficial por el que los sublevados solicitaron ayuda a Alemania comenzó el 21 de julio de 1936, cuando Franco, tratando de llegar a Hitler de la forma más directa posible y rápida, recibió a Johannes Bernhard, del que se sabía que estaba en condiciones de contactar con facilidad y sin trámites administrativos con el dictador nazi.

 

 

       Cuando la petición de ayuda llegó a Hitler, los ministros del Aire, Goering, y de Guerra, Blomberg, animaron a Hitler a prestar ayuda e involucrarse en la operación tanto “por simpatía hacia sus planteamientos anticomunistas, como para utilizar el conflicto español como un laboratorio para mejorar las técnicas de los ejércitos alemanes”. Goering también recordó a Hitler que, a cambio de los aviones, Alemania podría obtener de España los minerales que tanto necesitaba.

 

 

     Una parte considerable de la deuda que España contrajo con Alemania fue pagadas por compensación, es decir, con exportaciones españolas a Alemania, sobre todo de minerales. Una vez terminada la guerra Alemania fijó la deuda en 372 millones de marcos, incluyendo el coste de la Legión Cóndor, que los alemanes cifraron en 99 millones de marcos.

 

 

         No obstante, la dictadura de Franco y la de Hitler jamás llegaron a un acuerdo para calcular el importe de la deuda aunque sí que encontraron una solución política de entendimiento mutuo para demorar el problema. Esta solución fue firmada en 1941 y permitía a los alemanes hacer compras en España sin pagar su importe. “Y minerales, aceite y naranjas, entre otras cosas, fueron enviados a Alemania sin generar divisas para la economía española”.

 

 

 

¿Y la Italia de Mussolini ?

 

 

 

      Sánchez Asiaín sobre el tema  argumenta  que hay dos tipos de razones que justifican la ayuda de Mussolini a los franquistas con la intensidad con la que lo hizo. Unas son razones de tipo político y económico, y se refieren a la voluntad de Mussolini de dominar como fuera el Mediterráneo y, en todo caso, impedir su bloqueo mediante un pacto hispano-francés. Las otras se refieren a la creencia de Mussolini de que su misión en la Historia era luchar contra el comunismo. “En todo caso, también influyó el hecho de que España ofrecía un buen campo de experimentación para el nuevo armamento”, añade Sánchez Asiaín.

 

 

       Más allá de la cuantiosa ayuda militar que Italia destinó a España en forma de aviones Savoia y cazas Fiat, armas y militares de las que el historiador Ángel Viñas ha dado buena cuenta, cabe destacar que una vez acabada la guerra, representantes italianos y españoles, valoraron que el total del crédito que Italia había puesto a disposición de los golpistas ascendía a 6.926 millones de liras. No obstante, el Gobierno italiano, mucho más generoso que el alemán, propuso fijar en 5.000 millones de liras la deuda total del Gobierno español por suministro de material de guerra de todas clases y diferentes gastos hechos hasta el 31 de diciembre de 1939. El resto quedaba condonado.

 

 

 

¿Estos fueron, pues, los apoyos económicos que financiaron el golpe militar?


 

 

      No. Hubo más apoyos. Por ejemplo el del   político catalán, cofundador y líder de la Liga Regionalista, Francesc Cambó,  que ayudó a recaudar en el extranjero 410 millones de pesetas para financiar la sublevación de los militares golpistas. Asimismo, avaló o ayudó a conseguir créditos que pudieron ascender a 35 millones de dólares.

 

 

      O el de la Diputación de Navarra, que creó una serie de impuestos de guerra que iban a servir para recaudar 13.942.813 pesetas que fueron puestos a disposición de la “causa nacional”. Este dinero fue utilizado para, entre otras cosas, adquirir aviones para la defensa de Pamplona, cancelar el crédito a Mola, poner un coche blindado a disposición de Franco, motocicletas para el general Varela, una pensión de 1.840 pesetas a las hijas de Mola para gastos educativos o el pago de la factura de 4.700 pesetas presentada por el Colegio de Arquitectos vasco-navarro por la confección del proyecto del chalet para la viuda del General Mola.

 

 

       Y finalmente, un dato curioso . Las grandes familias judías de Melilla destinaron a pesar de las amenazantes frases lanzadas en Radio Sevilla por Queipo de Llano, cuantiosas sumas de dinero a la causa rebelde. Franco, que estaba gestionando créditos con la banca judía de Tetuán y Tánger, se vio obligado a desautorizar estas emisiones antisemitas y el 15 de agosto de 1936 dirigió una carta al Consejo Comunal Israelita de Tetuán pidiéndoles que no prestarán atención alguna a las emisiones antisemitas.
 

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2 Comentarios
Fecha: Jueves, 2 de febrero de 2017 a las 12:54
AMEAUXET
Mire Juan, Inglaterra es un enémigo secular de España y en nómina del MI6 seguimos teniéndo generales y diplómaticos españoles, por algo será. La república española hubiera supuesto para la europa occidental una transformación tan profunda que de haber triunfado hubiera supuesto una revolución pequeño burguesa en todos los ambitos desde el intelectual hasta el económico y que implementado con la revolución bolchevique nos hubiera elevado otra vez a una potencia mundial y sin duda dicha revolución española, pequeño burguesa, se hubiera extendido por todo el mundo, Incluido Estados Unidos. Aún agradeciéndo a la URSS su apoyo éste fue insuficiente y poco entusiasta, pagamos con oro que ni Francia e Inglaterra quisieron y que puesto en sus manos se hubiera vuelto en contra de la república. Pero a Stalin no le interesaba España y su revolución ya que tenía un pacto con alemania de no agresión, nos ayudaron cuando los demás nos dieron la espalda y suvencionaron con armas a los sublevados fascistas. Azaña era un intelectual timorato y no hombre de acción. Cuando llegó Negrin casi todo estaba decidido. Nuestro oro salió para Ordesa y nunca ayudo a financiar la toma del poder por republico
Fecha: Martes, 31 de enero de 2017 a las 09:43
Juan Ramón Medina
¿Cuesta mucho pensar que detrás de Juan March y Portugal se escondía Inglaterra?
El día que se desclasifiquen al completo los archivos del Foreign Office sobre la guerra de España - y que aún permanecen en un alto porcentaje clasificados como secretos- sabremos con certeza que papel jugaron las "democracias" occidentales para derrocar la República y apoyar al fascismo.

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