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Martes, 20 de diciembre de 2016
Las intervenciones humanitarias trampa

Y MIENTRAS TANTO... ¿LA IZQUIERDA, QUÉ?

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"Los hijos póstumos del sesentayochismo - escribe Antonio Saceda - se aplicaron con saña a revisiones variadas del marxismo, también en su vertiente leninista y anti-imperialista. La imposición de la hegemonía neoliberal y la disolución de la URSS hicieron el resto... El concepto de “intervención humanitaria” fue puesto en circulación por los ideólogos del imperialismo durante las guerras yugoslavas, en la década de los noventa del siglo pasado... Jean Bricmont sostiene con acierto que “la izquierda se ha autodestruido aceptando las intervenciones humanitarias.”

 

 

      “Los pueblos enemigos de la civilización e incapaces de acceder a mayores niveles de cultura, no poseen ningún derecho a solicitar nuestras simpatías cuando se alzan en contra de la civilización (…) Vamos a enjuiciar y combatir ciertos métodos mediante los cuales se sojuzga a los salvajes, pero no cuestionamos ni nos oponemos a que éstos sean sometidos y que se haga valer ante ellos el derecho de la civilización”. Eduard  Bernstein

 

 

       Con este párrafo escrito hace más de 100 años por el socialdemócrata [Img #47329]alemán Eduard  Bernstein, comienza Antonio Saceda un interesante artículo titulado "Las intervenciones humanitarias  trampa".

 

 

      En él, su autor recuerda cómo menos de 20 años después de que Beinstein dejara plasmada cuál era su concepción acerca del derecho imperial europeo, "los partidos de la II Internacional, que ya habían renunciado a la revolución en favor del gradualismo parlamentario, se cubrieron de fango y de mierda apoyando los créditos de guerra de sus gobiernos y no dudaron en mandar a los trabajadores a morir en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, en defensa de los intereses de sus burguesías nacionales" .

 

 

 

      "Sin embargo, -refiere Sacedaen oposición a esa tradición social chovinista de los partidos de la segunda internacional se produjo la gran ruptura en el seno del movimiento obrero internacional, con la Revolución de Octubre y el nacimiento de los Partidos comunistas y la III Internacional… entre cuyos principios rectores estaba la caracterización del imperialismo como fase superior del capitalismo" .

 

 

 

     Se inauguraba así un tiempo nuevo de internacionalismo y de combate feroz contra el imperialismo; un tiempo de grandes victorias, como sucedió en Vietnam y en Cuba; un tiempo culminado con los procesos de descolonización en las décadas de los 60 y los 70 del siglo pasado.

 

 

 

    Despues vino  el golpe de estado en Chile, promovido por los EEUU, que truncó la vía chilena al socialismo, así como los golpes militares en el Cono Sur y la ejecución del Plan Cóndor por el Departamento de Estado, constituyeron el primer aviso. Las victorias de Thatcher y Reagan, en 1979 y 1981 respectivamente, que impusieron la hegemonía neoliberal, fueron el segundo aviso. La caída del muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991, dejaron el campo libre al imperialismo" .


 

 

 

    Sus ideólogos decretaron que la historia había terminado. Ya no existirían obstáculos  para la ejecución de "globalización" capitalista. Los "estados rebeldes", que no quisieran someterse a la disciplina del mercado serían fulminados. Los EEUU, como los grandes triunfadores de la Guerra Fría, se dispusieron   a imponer su ley.

 

 

 


Y mientras tanto...  ¿la izquierda qué?

 

 

      "El leninismo, con su teoría central del imperialismo como fase superior del capitalismo,- prosigue Saceda - supuso la universalización real del socialismo, que dejó de ser un movimiento político exclusivamente de europeos blancos y dio alas al movimiento anti-imperialista a escala planetaria. El leninismo supuso la gran ruptura teórica y práctica con el brutal eurocentrismo colonialista que impregnaba a la vieja II Internacional, como apuntábamos más arriba".

 

 

      "Pero los discursos legitimadores de la hegemonía europea y norteamericana no desaparecieron en el seno de la izquierda", escribe Antonio Saceda en su artículo. "Los hijos póstumos del sesentayochismo se aplicaron con saña a revisiones variadas del marxismo, también en su vertiente leninista y anti-imperialista. La imposición de la hegemonía neoliberal y la disolución de la URSS hicieron el resto. El terreno estaba abonado para la proliferación de las teorías posmodernas y posmarxistas, que florecieron en la Academia y entre las filas de la(s) izquierda(s) de las potencias centrales" .

 

 

       "Si al viejo eurocentrismo, ahora recuperado, y a la inutilidad de oponerse a los procesos de la globalización capitalista, le añadimos el discurso de las “intervenciones humanitarias”, ya tenemos el marco teórico y práctico completo de las renuncias, de las falacias y de la funcionalidad de las “nuevas izquierdas” para el imperialismo. El concepto de “intervención humanitaria” fue puesto en circulación por los ideólogos del imperialismo durante las guerras yugoslavas, en la década de los noventa del siglo pasado. Después de la guerra de Kosovo ha sido utilizado con profusión y en distintos escenarios internacionales…"

 

 


 

      "Los EEUU desmantelaron el orden internacional basado en la Carta de la ONU, que partía de la premisa de igual soberanía de todas las naciones, para imponer la ideología de los derechos humanos, que naturalmente interpretan ellos en exclusiva. Jean Bricmont sostiene con acierto que “la izquierda se ha autodestruido aceptando las intervenciones humanitarias.” . Y además explica por qué ha podido suceder: “En última instancia uno debe llevar a cabo un análisis de clase de la ‘nueva izquierda’. Mientras que la ‘vieja izquierda’ se basaba en la clase obrera y sus dirigentes procedían de esa clase social, la nueva izquierda está enteramente dominada por intelectuales pequeño-burgueses.”

 

 


      "En este punto, exactamente, nos encontramos varados, como un cachalote en un arenal deshidratándose al sol", concluye constatando en su interesante artículo Antonio Saceda .

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6 Comentarios
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 19:39
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El sindicato español CCOO ( Comisiones Obreras ) pide la intervención extranjera en Siria a traves de un comunicado.
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 11:53
Conclusión:
Sin duda el proceso de incineración de la izquierda real y combativa ha sido muy largo y muy "elaborado" para dar el resultado que ahora tenemos.
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 11:34
Juan Francisco
Sigo sin entender lo del golpe contra Allende, las victorias electorales de Reagan y Thatcher en 1979 y 1981 y todavía entiendo menos lo de la caída del muro de Berlín en 1989 y la disolución de la Urss en 1991... me parecen todos estos hechos aberrantes y muy dificíl de explicar a una persona en su sano juicio. El mundo se ha vuelto loco... no entiendo nada, nada.
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 11:18
Serrano
LA IZQUIERDA POSTMODERNISTA es culpable !!!
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 11:08
Torquemado
Herejes de izquierdas a la hoguera y a fuego lento.
Fecha: Martes, 20 de diciembre de 2016 a las 10:44
Mecánico
Un análisis muy pesimista sin duda... tanto revisionismo, tanta cagalera anticomunista, tantas simpatías pro-yankis , lo del falso discurso de la "libertad y en defensa de los derechos humanos", tantas viejas asustadas por los "estalinismos", lo del "respeto por las libertades individuales", aquella chochez de una "izquierda autoritaria" y tantas y tantas demencias y cagalitrosos revisionismos y que dos más dos son cinco han dado todo este esperpento a lo que se ve abocado una izquierda con fundamento. Lo único decir a la poca gente seria que queda en la izquierda que hay que seguir luchando por nuestros sueños e internacionalismos proletarios. Saludos.

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