Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Martes, 19 de julio de 2016
El Archipiélago registra el menor número de paros laborales desde el 2004

¿Por qué los trabajadores renuncian a la huelga pese a sufrir las peores condiciones?

Guardar en Mis Noticias.

El último informe de coyuntura del Consejo Económico y social (CES) del Gobierno autónomo ha vuelto a reflejar que los principales indicadores sociales de Canarias no dejan de empeorar, como consecuencia de la progresiva concentración de la riqueza. Sin embargo, el pasado 2015 Canarias registró el menor número de huelgas desde el año 2004. ¿Por qué - se pregunta nuestro colaborador Cristóbal García Vera - parece que la enorme contestación social generada tras el estallido de la crisis se ha consumido casi por completo?

 

   Por CRISTÓBAL GARCÍA VERA / CANARIAS-SEMANAL.ORG.-

 

 

   El último informe de coyuntura del Consejo Económico y social (CES) del Gobierno autónomo ha vuelto a reflejar que los principales indicadores sociales de Canarias no dejan de empeorar, como consecuencia de la progresiva concentración de la riqueza.

 

 

    Aunque el PIB del Archipiélago crece, también lo hace la desigualdad, configurándose poco a poco en las Islas el tipo de sociedad dual característico de los países subdesarrollados.

 

 

    La renta disponible de la mayoría de las familias canarias ha caído hasta aproximarse a la del año 2005, mientras a nivel estatal este indicador retrocede también hasta niveles del 2007.

 

 

 

"Aunque el PIB del Archipiélago crece,

 

también lo hace la desigualdad,

 

configurándose poco a poco en las Islas el

 

tipo de sociedad dual característico de los

 

países subdesarrollados"

 

 

 

    El 28,36% de la población de las Islas se encuentra en riesgo de caer en la pobreza y en la exclusión social. Una realidad que ya no está ligada necesariamente al desempleo. En los últimos años no ha dejado de crecer el número de familias que, pese a tener ingresos por rentas del trabajo, se ven obligadas a recurrir a las ayudas sociales o la ONGs dedicadas a la caridad para cubrir sus necesidades básicas.

 

 

 

   Esta nueva categoría de "trabajadores pobres" que solo pueden acceder a contratos cada vez más precarios y "minijobs" con salarios de 400 ó 300 euros no tiene, tal y como pretende la propaganda de los mass media,  un carácter temporal asociado a los tiempos de crisis. Se corresponde, por el contrario, a la necesidad de los capitalistas europeos de reducir salarios y suprimir "beneficios" laborales para competir con sus homólogos de potencias emergentes de Asia, como China.  

 

 

 

UNA DESMOVILIZACIÓN CON EXPLICACIONES Y RESPONSABLES

 

 

   Asistimos, pues, a un proceso que no ha hecho más que comenzar y que solo podrá ser frenado por la lucha organizada de los trabajadores en defensa de sus menguantes derechos. En este terreno, sin embargo, la desmovilización está abonando el terreno para que la ofensiva antipopular siga tomando impulso sin apenas resistencia.  

 

 

   En Canarias, por ejemplo, según los últimos datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el pasado año 2015 el número de huelgas fue de apenas 20. La menor cantidad desde hace 11 años.

 

 

 

"La respuesta ofrecida por los sindicatos

 

CC.OO. y UGT tiene más de justificación

 

autoexculpatoria que de explicación

 

razonada y mínimamente convincente"

 

 

 

   Un hecho que resulta especialmente significativo, si se tiene en cuenta que en 2009 los trabajadores de todo el Estado realizaron más de un millar de paros, en los que participaron alrededor de 650.000 asalariados. Y que los canarios, desde luego, no fueron ajenos a este tremendo auge de la contestación social contra los recortes y  las llamadas políticas de "austeridad". También realizaron más huelgas que nunca, en un año en el que los efectos de la crisis todavía no habían llegado a su punto más álgido.

 

 

   ¿Por qué, entonces, solo seis años después toda esta rebelión parece haberse consumido por completo, mientras las condiciones de vida de las mayorías no dejan de empeorar?

 

 

 

   La respuesta ofrecida al respecto por los sindicatos CC.OO. y UGT  tiene más de justificación autoexculpatoria que de explicación razonada y mínimamente convincente.   

 

 

 

   Preguntados a este respecto, los responsables de ambas organizaciones se han limitado a contestar que "el actual marco de relaciones laborales debilita la posición de los empleados frente al empleador", por lo que los primeros no se atreverían a ir a la huelga ante la posibilidad de ser despedidos.

 

 

 

   Lo cierto es, no obstante, que -junto a otros factores difíciles de abordar en el corto espacio de un artículo- la progresiva debilidad de los trabajadores con respecto a la clase empresarial del Estado español ha sido una consecuencia directa del modelo de la "concertación social" asumido por ambos  sindicatos, en el que la organización y la lucha de los asalariados fueron sustituidas por la negociación entre las cúpulas sindicales y los lobbies empresariales.

 

 

 

   Sostenidas por la financiación estatal, que alimenta todo un aparato de burócratas de diversos niveles, y basadas en un tipo de práctica ajena al sindicalismo que arrancó históricamente todas las conquistas de las clases trabajadoras, es absolutamente iluso suponer que CC.OO y  UGT puedan hoy liderar a los asalariados para dar coherencia a sus reivindicaciones. Muy al contrario,  sistemáticamente han actuado como apagafuegos de la conflictividad social, poniendose de una u otra forma al servicio de la  patronal.

 

 

 

NOEMÍ SANTANA: "PODEMOS HA SERVIDO PARA CONTENER LA EXPLOSIÓN SOCIAL EN CANARIAS"  

 

 

   No se puede dejar de señalar, sin embargo, a un nuevo actor político que también ha desempeñado un papel esencial y decisivo en la desmovilización de los trabajadores.  

 

 

 

   Aún sin tener una conciencia clara del papel desempeñado por CC.OO. y UGT, como piezas claves del Régimen del 78, en la configuración del modelo económico que acabaría haciendo crack en 2008, la indignación popular que se desató tras el estallido de la crisis fue capaz de señalarlos.

 

 

 

   En el lema "no nos representan" que popularizó el 15M, por ejemplo, se hacía referencia habitual no solo a los partidos políticos del arco parlamentario, sino también a ambos sindicatos, incluidos intuitivamente por un sector de la población entre las instituciones del establishment responsables de sus males.

 

 

 

 

 

"Podemos ha sido capaz de domesticar la

 

indignación y reconducirla hacia la

 

esperanza electoral, que muchos habían

 

comenzado ya a reconocer como un

 

auténtico timo"

 

 

 

   Sin embargo, el nivel incipiente de conciencia de quienes ocuparon las plazas de todo el Estado, y la ausencia de organizaciones políticas revolucionarias capaces de canalizar su descontento, facilitó que una nueva organización política con formas aparentemente renovadas volviera a encauzarlo dentro de los marcos de la institucionalidad.

 

 

 

   Aunque los dirigentes de Podemos  no participaron realmente en el 15M más que como ocasionales observadores - en Canarias nadie los vio jamás en una asamblea -, sí fueron capaces, con la imprescindible ayuda de los  grandes medios de comunicación, de presentarse como su más acertada "traducción política".

 

 

 

    El partido de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón  fue capaz de domesticar la indignación y reconducirla hacia la esperanza electoral, que muchos habían comenzado ya a reconocer como un auténtico timo.

 

 

 

   En abril de de 2015, la hoy portavoz en el Parlamento canario de Podemos, Noemí Santana, reconocía abiertamente para qué había servido la aparición de su organización , con una imprudencia propia de sus escasas luces políticas, en una entrevista concedida al Diario de Avisos,:

 

 

 

   "El riesgo de estallido social - se atrevió a confesarle a su entrevistador Santana por aquellas fechas- se ha contenido en Canarias gracias a Podemos. Hemos sido la herramienta que ha canalizado esa indignación y el deseo de un cambio político".

 

 

 

   Algo más de un año después, cuando Podemos ya se ha decantado como organización "socialdemócrata", aliada potencial del PSOE y defensora de la permanencia del Estado español en la OTAN, el propio Pablo Iglesias se encargaba de despejar  cualquier duda que todavía pudiera quedar sobre sus verdaderos propósitos.

 

 

 

  "Esa idiotez que decíamos cuando éramos de extrema izquierda (sic)  de que las cosas se cambian en la calle y no en las instituciones es mentira. Nosotros aprendimos en Madrid y Valencia que las cosas se cambian desde las instituciones" -afirmaba Iglesias en la Universidad Complutense, unos días antes de rendir pleitesía al representante del Imperio en la Base Naval de Rota.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Martes, 19 de julio de 2016 a las 17:16
marta
Hay dios mío y que este pueblo no despierte, que si son retrasados mentales es el cuestionamiento.. porque claro las masas trabajadoras y populares no conocen las complejidades políticas, las plusvalías etc, pero coño tampoco viven en una tribu al margen de la bronca capitalista explotadora... no han visto lo que hay? no lo han sufrido en las carnes?....o es que aprenden y entienden los que les conviene?

Canarias-semanal.org • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress