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Miércoles, 2 de diciembre de 2015
Busca explotar los minerales de los asteroides

Estados Unidos comienza la privatización del espacio extraterrestre

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   Por JUAN ANDRÉZ PÉREZ RODRÍGUEZ / CANARIAS-SEMANAL.ORG.- [Img #42024]Pasó como si nada, como una anécdota en la caótica agenda noticiosa de los grandes medios masivos que el 26 de noviembre de 2015, Barack Obama, firmara la ley que permite la extracción de minerales en los asteroides. Dicha ley, según la información ofrecida por Engadget, permite, además, la preservación en la Tierra de los minerales extraídos y, conforme a los planes de las compañías mineras, su comercialización.

 

 

   En el acostumbrado tono de espectáculo con forma periodística, la noticia se nos ofrece como otro “pequeño  gran paso de de la humanidad”. Sin embargo, esta ley tiene beneficiarios muy concretos: varias compañías privadas dedicadas al transporte espacial. Entre ellas se mencionan tres: SpaceX, Planetary Resources y Deep Space Industries.

 

 

   Una de las ventajas más significativas de las que disfrutarán estas compañías tiene que ver con la total  libertad de actuación con la que podrán desenvolverse. Estarán liberadas de las inspecciones gubernamentales hasta 2023.

 

 

   Ahora bien, en el foco de la perspectiva de los medios, especialmente los  privados, no se aborda el rumbo iniciado por la norma que ha rubricado el primer presidente negro de Estados Unidos. En realidad se trata del inicio de la privatización del espacio extraterrestre o, lo que es lo mismo, una expropiación flagrante de los expropiadores.

 

 

   Por lo tanto, no debemos atender al simulacro que se produce cuando ocurren siniestros como el de la explosión del cohete Antares, que transportaba al carguero Cygnus, de la compañía Orbital Sciences Corporation, con suministros para la Estación Espacial Internacional (ISS). ¿Qué sucedería si tras todos los estudios se concluye que el plan de extraer esos minerales no es rentable? ¿Y si es posible y sí tiene algún sentido?

 

 

   Las empresas apuestan a que sí, por eso han presionado para conseguir esta normativa, convencidas de que será un mercado multimillonario en adelante.

 

 

   Los estudios revelan que alguno de estos cuerpos celestes son “muy valiosos y fáciles de alcanzar”. Se podrían encontrar cierta abundancia de metales conocidos como el platino y otros no tanto como el rutenio, rodio, paladio, osmio o iridio. Las esperanzas se centran, especialmente, en estos últimos, llamados “Metales Raros”, ya que se encuentran en bajas concentraciones en la Tierra. Se habla incluso de la obtención de agua, lo cual permitiría cultivar alimentos.

 

 

   Para hacernos una idea del monto del negocio del que hablamos, y por el que estas compañías se batirán, basta señalar que de los 8.900 asteroides cercanos a la Tierra conocidos, tal vez 100 ó 150 de ellos son ricos en los recursos que podrían explotarse rentablemente.

 

 

 

   Con mucho capital ocioso en tiempos de crisis económica, la fiebre por la explotación de los metales raros atrae capital de todas procedencias. Artistas de tanto éxito profesional como el cineasta James Cameron, o el presidente ejecutivo de Google, Erice Schmidt, han dedicado recursos para financiar alguno de estos proyectos para la explotación minera y acuífera en los asteroides.

 

 

 

[Img #42023]   Por otra parte, los medios ni siquiera mencionan otro aspecto de especial relevancia. El todavía discutible ordenamiento jurídico aplicable al ámbito técnico-espacial. Muchísimo menos hacen referencia a la reglamentación internacional vigente sobre la exploración, uso y explotación del espacio exterior y los límites del llamado progreso técnico astronáutico.

 

   No olvidemos que toda privatización es monopolización y que lo que realmente se desatará es la pugna por el reparto del espacio ultrataterrestre, que implicará su militarización.  

 

   Estos no son los tiempos en que solo la URSS y EEUU tenían capacidad para disputarse el espacio, ni el Derecho Internacional reconoce títulos de propiedad sobre terra nullius a título individual. Por lo tanto, se plantean muchas preguntas con vistas al futuro. Por ejemplo, si en la letra del Tratado del Espacio de 1967 se indica claramente que “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrán ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”,

 

   ¿Por qué en noticias como esta pasan desapercibidos  aspectos tan importantes como éste?

 

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1 Comentario
Fecha: Sábado, 5 de diciembre de 2015 a las 06:22
GJ
Creo que en todo esto hay algo muy importante y característico USA; y es cómo distribuye el Estado la "renta" vía NASA y el gasto militar, para capitalizarlo. Lo que también es un mecanismo importante, allí, para conformar al capital yanqui como un único cuerpo nacional. Porque de aquí lo que van a salir es un montón de contratos para empresas privadas. Todo esto es lo que hay tras la cháchara yanqui de que es que las cosas las tienen que hacer las empresas privadas y no los organismos públicos, etc. La minería de asteroides y de más sería absurdamente ruinosa hasta dentro de muuuuchos años.

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