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Viernes, 4 de septiembre de 2015
"Los Cinco" están ya en libertad. Pero ¿por qué un cerco de silencio mantiene encarcelada a la norteamericana que defendió a la Revolución Cubana?

Ana Belén Montes: ¿Por qué nadie se acuerda de la sexta víctima que permanece encarcelada en los EE.UU.? (Vídeos)

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  "La conciencia está por encima de la autoridad de la ley del Estado".
 

Albert Einstein
 

 

 

 

 

   Por JUAN ANDRÉS PÉREZ RODRÍGUEZ / CANARIAS-SEMANAL.ORG.- Tras haber cumplido más de 14 años de confinamiento en el más inhumano de los encierros,  Ana Belén Montes, la alta funcionaria de Estados Unidos que espió para la Revolución Cubana (*) ha roto todos los muros carcelarios y le habla por vez primera al mundo con el que le impiden el más mínimo contacto.
 

 

 

 

       “Si me arrepiento me niego a mí misma y me sentiría insatisfecha. No está en el marco de mi lógica. Siempre supe las consecuencias posibles de lo que hacía. Era un riesgo que tenía que correr. El estar recluida en prisión es algo que he ido aprendiendo gradualmente a soportar, pero en mi fuero interno estoy tranquila. Hice lo que tenía que hacer. ¿Arrepentimiento? En estos años nunca me he arrepentido”.

 

 

 

   Con esa determinación responde la ex analista del más alto rango  de la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentágono a una las preguntas del cuestionario elaborado por  el colaborador de la web La Mala Palabra, Conte Nieve, en dos entrevistas de las que se tuvo noticias la semana pasada.

 

 

 

   En sus palabras Ana Belén Montes manifiesta las mismas convicciones que proclamó en su alegato de Octubre de 2002 ante el tribunal federal de Washington DC que la condenó – en un juicio sumario- a 25 años de prisión sin libertad condicional, por “conspiración para cometer espionaje” en beneficio del gobierno cubano. 

 

 

 

   “Señor juez, yo me involucré en la actividad que me ha traído ante usted porque obedecí mi conciencia más que obedecer la ley. Yo considero que la política de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa, me consideré moralmente obligada a ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema político”- dijo al tribunal que la juzgaba.

 

 

 

   Sin embargo, estas palabras no significarían nada si no tuviéramos en cuenta varios elementos esenciales.

 

 

 

   En primer lugar, y por encima de cualquier otro, las durísimas condiciones de reclusión, arbitrariamente impuestas por sus carceleros, en las que subsiste estoicamente Ana Belén Montes.

 

 

 

   Para hacernos una idea del calvario que vive esta valiente mujer, basta referirse a la institución donde cumple condena.  Esta se encuentra en las instalaciones  del Federal Medical Center (FMC) Carswell, reconocido como la cárcel de mujeres  de más alta seguridad de todo Estados Unidos. Ni a los peores criminales se les somete al estricto aislamiento y a la “presión” que ella soporta en ese lugar.

 

 

 

   De esta forma describe Montes la hostilidad que tiene que vencer por su dignidad todos los días:

 

 

      “Vivo en condiciones de extrema presión psicológica. Me tienen, salvando la distancia, como si fuera una monja en un convento de clausura. No tengo el más mínimo contacto con el mundo, salvo el que idealmente me imagino. Resistiré hasta el final aunque sea difícil”.

 

 

 

 

    El segundo elemento, no menos importante, es el inmenso sacrificio personal que ha asumido, soporta y tendrá que soportar en adelante. En efecto,  por sus ideales, Ana Belén Montes lo ha sacrificado todo.

 

 

 

          “No tengo hijos ni esposo. Creo que ese fue el precio que a partir de un momento me di cuenta que tenía que asumir. Me interesó tener un compañero y formar una familia; pero no fue posible porque en la marcha todo se tornó complejo. Mi refugio personal es saber que hice algo útil y que no solo defendí a Cuba; también defendía al pueblo norteamericano. Hoy me concentro en resistir ante los intentos de quebrar mi voluntad”.

 

 

 

 

       Y finalmente, el tercero de los factores, igualmente importante: El contenido y la altura moral de los actos que realizó Ana Belén Montes, dándolo todo por una causa justa.

 

 

 

 

       Desde su puesto como analista superior de inteligencia sobre Cuba en el Pentágono, Ana Belén Montes sirvió al pueblo cubano durante 17 años. Sin embargo, los secretos que reveló a los servicios de inteligencia cubanos solo permitieron a Cuba defenderse de los planes norteamericanos. Ninguna de sus confidencias tenía implicaciones para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Ni entonces ni después.

 

 

 

   Para el historiador y activista norteamericano Howard Zinn, actos como los protagonizados por Ana Belén Montes no son más que “la violación deliberada, discriminada, de la ley por un propósito social vital”.

 

 

   Es por ello que no  pueden considerarse una traición. Porque, como apuntara el propio Zinn “se convierten no solo en justificables, sino en necesarios, cuando está en juego un derecho humano fundamental y cuando los canales legales son inadecuados para garantizar ese derecho”.

 

 

 

   El deber internacionalista que asumió con todas las consecuencias Ana Belén Montes solo tenía el propósito de “contrarrestar una gran injusticia” que se cometía contra el pueblo de Cuba.

 

 

 

   Hoy, cuando han pasado 31 años desde que, en 1984, decidiera trabajar para la revolución cubana desde el seno de los servicios de inteligencia estadounidenses,  poniendo en riesgo su vida, y cuando Estados Unidos y Cuba restablecen relaciones diplomáticas, Montes expresa sentimientos encontrados y prevenciones justificadas.  

 

 

 

        Por una parte, se muestra “contenta” del paso que se ha dado en el camino de “normalizar” las relaciones entre los dos países. Pero, como buena conocedora de “los entramados” de la política norteamericana, de su “hipocresía” y su “cinismo”, se encuentra también preocupada por el futuro de la Revolución.

 

 

 

        En ese sentido dejó este mensaje para los cubanos: “A los cubanos, reiterarle que no dejen perder el sueño de la utopía revolucionaria que convirtieron en realidad. Que se cuiden del gobierno norteamericano y sepan leer dónde están las buenas y las malas intenciones”.

 

 

 

    Para ella, en este momento lo “importante es que la Isla esté alerta y muy atenta al desarrollo de los acontecimientos” por una cuestión inobjetable:

 

 

 

   “[…] Estados Unidos abre los brazos para abrazar a la Isla y, conociendo el pensamiento político norteamericano, este es “el abrazo de la muerte”. Ahora lo importante es que ustedes no se dejen envolver por el “cisne negro” que es el gobierno de Estados Unidos y hagan lo que han venido haciendo siempre ante las acciones del gobierno norteamericano: revertir el sentido de lo que este quiere. Así siempre le han ganado. Es increíble que dos países pequeños como la Isla y Viet Nam hayan vencido a Estados Unidos”.

 

 

 

   Con los hechos en la mano, no es difícil comprender desde la lógica del Imperio, que se trate de silenciar la ejemplaridad de un verdadero acto de amor prolongado en el tiempo como el de Ana Belén Montes. O que para los medios de la burguesía en todo el mundo su caso no exista.

 

 

   Lo que cuesta entender, en cambio, es el silencio del gobierno cubano y de los medios llamados alternativos de más renombre.  ¿Hay razones de Estado que expliquen  dicho silencio? [1]

 

 

   La historia de Ana Belén Montes es una de esas que Michel Parenti reconocía como las que tratan de los esfuerzos de los pueblos para “defenderse de los abusos de los ricos y de la tiranía”. Es una historia del pueblo y  por eso no está en los grandes medios masivos ni es interés “prioritario” de las instituciones cómplices del orden establecido como Amnistía Internacional.

 

 

 

   ¿Por qué, entonces, no se encuentra en los medios alternativos ni en la agenda de las organizaciones de la “izquierda”?

 

 

 

VÍDEOS RELACIONADOS:

 

- Néstor García Iturbe, profesor del Instituto de Relaciones Internacionales de Cuba, reclama la liberación de Ana Belén Montes.

 

 

 


- Canción dedicada a Ana Belén Montes por David Rovics

 

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5 Comentarios
Fecha: Domingo, 6 de septiembre de 2015 a las 23:37
Jorge
Una mujer valiente, sí señor. Espero que sea capaz de aguantar las condiciones seguro que terribles que le habran impuesto.
Fecha: Domingo, 6 de septiembre de 2015 a las 19:29
Indignado
¡Libertad para Ana Belén Montes!
Fecha: Domingo, 6 de septiembre de 2015 a las 19:27
Lina
Hago un esfuerzo para conocer sobre estos temas y colaborar en la medida de mis posibilidades y creo estar bastante más informada que la media. Por supuesto, conocía el caso de Los Cinco. Su labor, su encarcelamiento y como resistieron hasta ser liberados. También sé de Peltier, Mumia y López Rivera. Pero confieso que es la primera vez que escucho el nombre de Ana Belén Montes. Después de leer lo que pone aquí, y de buscar más información, creo que es justo que las organizaciones de solidaridad y el propio gobierno cubano hagan todo lo posible para lograr que esta mujer también sea liberada.
Fecha: Domingo, 6 de septiembre de 2015 a las 12:44
Raul
¡Hombre, bienvenido al frente! Te eché bastante de menos en la lucha por la libertad de los 5. Pero nunca es tarde... Creo, Juan Andrés, que eres directivo de una asociación de amistad con Cuba. Podrías proponer que emprenda una campaña por la libertad de esta valiente. Ah¡ y no son seis, son más: Peltier, Mumia, López Rivera, ...
Fecha: Sábado, 5 de septiembre de 2015 a las 13:13
fefo5763CC
No entiendo que existan tantos medios de comunicación autoproclamados de izquierda y no mencionen este caso. Ayer, por casualidad después de leer este artículo quedé sorprendido con el programa “Detrás de la Noticia” de RT Eva Colinger habló de ella.

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