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Martes, 16 de junio de 2015
¿'Competencia desleal' en una noticia sobre salmones?

SEPA LO QUE REALMENTE ESTÁ COMIENDO CUANDO CONSUME "SANO" PESCADO (VÍDEO)

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    Por CARLOS RAFAEL RODRÍGUEZ / CANARIAS-SEMANAL.ORG.-   En el año 2010  la Food and Drug Administration,  la agencia estadounidense que regula fármacos, alimentos y cosméticos, se pronunciaba acerca del logro del primer ejemplar de   salmón genéticamente modificado con un mensaje tranquilizador. En su informe la institución norteamericana comunicó que el salmón transgénico diseñado por la empresa AquaBounty era tan seguro para el consumo de los seres humanos como el salmón del  atlántico. Además, aseguraba que por los rigores de su producción no representaba ninguna amenaza ecológica.

 

 

 

    La noticia sintetiza la respuesta al crecimiento sostenido del consumo de carne de pescado al que han contribuido toda clase de instituciones y profesionales de la salud. Asociado a una alimentación sana y nutritiva, la demanda de productos pesqueros se ha incrementado a niveles que amenazan con el agotamiento de los recursos del mar, constituyéndose  en uno de los grandes peligros medioambientales y en una verdadera amenaza para la alimentación de millones de personas en el mundo.  

 

 

 

 

   En el torbellino de relaciones económico-mercantiles que se desatan para cubrir esa   demanda, se ha desarrollado la acuicultura intensiva, un remedio casi peor que la pesca extractiva en el mar. Tanto es así, que en el sector de la producción alimentos la acuicultura es el primer sector en todo el mundo en términos de crecimiento. En aras de la rentabilidad se escogen para el engorde  peces carnívoros como el salmón y el atún, que permiten lograr que el precio del pescado de criadero sea mucho menor que el de los  peces salvajes.

 

 

 

 

   Para que eso sea posible, en la lógica de obtener el máximo beneficio, se exige la cría de ingentes cantidades de peces en el menor espacio y tiempo, lo cual tiene un inconveniente por el hacinamiento en el que deben ser desarrollados y la rapidez forzada del ciclo productivo. Pero tantos animales juntos y hacinados, tal y como exige el cálculo económico, pueden arruinar la inversión a causa de las enfermedades que provoca la propagación de bacterias y parásitos. Por eso, las especies que se crían mediante la acuicultura son seleccionadas no solo por su valor comercial, sino por su resistencia a las enfermedades. Aun así, como ese riesgo amenaza a la inversión una solución se impone para contrarrestar las pérdidas que representa cada pez muerto: el uso intensivo de antibióticos y vacunas. Sin embargo, aunque ello no garantiza el control de total de las enfermedades, su empleo indiscriminado se constituye en un grave peligro para la salud de quienes consuman esos peses de cultivo.

 

 

 

SOSPECHOSA DOBLE VARA DE MEDIR

 

 

  La industria salmonera chilena, como la del resto de países que han optado por esta técnica, se encuentra atrapada en ese dilema que se plantea entre la rentabilidad económica y la salud humana.

 

 

   Según se publica en El Ciudadano, esta industria está empezando a sufrir las pérdidas por el uso excesivo de estas sustancias.

 

    Por eso, según la fuente, las compañías estadounidenses Lusamerica Fish y Seattle Fish Company han decidido dejar de comercializar salmón producido en Chile para hacerlo solamente con el noruego y escocés.

 

 

   La fuente cita la web salmonexpert.cl donde se dice que esta decisión se relaciona con la preocupación por el  impacto en la salud humana que ejerce el uso de antibióticos en la cría de peces.

 

 

 

  De acuerdo a unas  declaraciones del ex director del Programa Seafood Watch, Peter Bridson, “la industria salmonicultora de Chile utiliza 300 veces más antibióticos que Noruega".
 

 

 

    Pero, ¿realmente es el salmón noruego mejor que el salmón chileno en términos toxicológicos más completos? ¿Son los antibióticos el único peligro que se derivan del negocio de la salmonicultora?

 

 

  La competencia impera en el capitalismo y se libra también en el ámbito de la información noticiosa. De modo que este tipo de informaciones deben siempre mirarse más allá de los datos que se muestran con aparente imparcialidad.

 

 

  Porque la competencia en el capitalismo siempre es desleal y ni los competidores son iguales, ni el mercado es “perfecto”.

 

 

   Vea, si no, la información aportada en este documental…y comprenda por qué el salmón noruego es el “mejor”. Y no precisamente por las leyes del mercado ni por la lealtad competitiva.

 

 

 

 

VÍDEO:

 

 

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