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Lunes, 18 de mayo de 2015
¿Quién detenta el verdadero Poder?

Los deseos de las multinacionales son leyes

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El Estado no es, en general, más que el reflejo en forma sintética de las necesidades económicas de la clase que gobierna la producción”.

Federico Engels.

 

 

 

    Por JUAN ANDRÉS PÉREZ RODRÍGUEZ / CANARIAS-SEMANAL.ORG.- El Poder se manifiesta de mil maneras diferentes y quienes lo detentan en realidad  no son precisamente los políticos o jefes de Estado, como la ideología dominante nos hace creer.

 

 

 

    De una de esas formas de expresión que tiene el verdadero Poder y del más “poderoso” de  esos jefes de Estado, habla implícitamente una breve nota de prensa de la web Democracy Now. 

 

 

 

    La gran empresa de confección de calzado deportivo Nike prometió que crearía 10.000 empleos en Estados Unidos de aprobarse el polémico Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica -TPP, por sus siglas en inglés- según puede leerse n esta web.

 

 

 

   Dicho así, el anuncio podría pasar sin más como una buena noticia para los millones de desempleados de Estados Unidos. Un verdadero análisis de la cuestión, sin embargo, exige discernir dos cosas. Qué significa el condicionante que impone la empresa como contrapartida a la creación de los 10.000 empleos y el momento en el que se hace dicha declaración.

 

 

 

 

   Comencemos por lo segundo. Nike se pronunció coincidiendo con la visita del  presidente Obama, el viernes 7 de mayo, a la sede de la compañía en Oregón, como parte de una campaña a favor del macro acuerdo comercial entre EE. UU. y los 12 países de la Cuenca del Pacífico: Japón,  Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, y los latinoamericanos México, Perú y Chile.

 

 

 

 

   ¿Es acaso una coincidencia de la empresa con el presidente de Estados Unidos en el respaldo al acuerdo comercial o es Obama quien respalda a la multinacional con su visita a la planta?

 

 

 

 

    Las condiciones impuestas por la  multinacional, paradigma de la explotación laboral, deben entenderse desde la perspectiva de la contradicción entre quienes abogan por la firma del tratado de libre comercio y quienes se oponen a su aplicación. ¿A quién están dirigidas las palabras del vocero de la multinacional? ¿Al público o a los legisladores del congreso norteamericano?

 

 

 

   Para Obama, a quién le gusta llevar productos de Nike, el acuerdo es bueno por ser el “más progresista” de la historia del país y por “contener importantes aspectos de protección laboral y ambiental”.

 

 

 

    Sin embargo, para otros, como el presidente de la federación sindical AFL-CIO de Oregón, Tom Chamberlain, este tratado será un fracaso total como lo fueron otros acuerdos similares. Por ejemplo, recuerda Chamberlain, el  Tratado de Libre Comercio de Norteamérica -entre EE.UU., México y Canadá-   provocó una caída de los salarios de 3.000 dólares como promedio al año.

 

 

 

    También se pronunció en contra, Elizabeth Swager, del grupo “Oregon Fair Trade Campaign”,  quién destacó que el TPP sólo inflará las ganancias de las grandes empresas y será “buenísimo para los multimillonarios, pero a costa de los empleos y salarios de estadounidenses”.

 

 

 

   Como es evidente, quienes se oponen al tratado que “vende” Obama, ofrecen elementos que permiten entender lo que significan realmente las declaraciones de Nike cuando dice que el “acuerdo le permitiría invertir en producción en Estados Unidos”.

 

 

 

    El acuerdo perjudicará a los trabajadores, socavará las normativas laborales y ampliará el poder del sector empresarial.

 

 

 

    Así pues, la visita de Obama a la fábrica de Nike y la declaración de la corporación constituyen, sin más, expresiones concentradas de intereses económicos que nos dicen que los tratados serán realidad si la fuerza que se les opone no logra cambiar esta tendencia.

 

 

 

    Porque los tratados de “libre comercio”, todos, son mecanismos para conquistar nuevos mercados y abaratar costes de producción impuestos por el gran Capital. El auténtico Poder al  que los presidentes, incluso los más poderosos, se limitan a servir.

 

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2 Comentarios
Fecha: Martes, 19 de mayo de 2015 a las 10:14
Cristino Jose Gómez Naranjo
Como dice Zygmunt Bauman en su libro "Modernidad líquida", el poder establecido se esfuerza en reglas transformistas, nada más y nada menos que para conservar el status quo establecido. Como dices en tu articulo, los tratados de "libre comercio" solamente sirven al poder establecido que se invisibiliza a traves de la clase politica y de los politicos que sirven sus intereses. Convierten la aparente bondad economica en miseria para la inmensa mayoria de ciudadanos.
Fecha: Lunes, 18 de mayo de 2015 a las 09:00
Yeray
Interesante

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